RonAldo en la Peña El Jardín de la gorda

El próximo día 10 de febrero, a partir de las 4 de la tarde, Ronaldo Rodríguez Hernández compartirá con todos los que se presenten a la Peña “El Jardín de la gorda” de La Habana varios de sus temas.

En su presentación RONALDO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ ofrecerá sus dos primeras producciones que formarán parte de su primer CD, “Likidao” y “Deséame lo mejor”, así como otros tema inéditos sobre los que en la actualidad el cantauror cubano está trajando..

El lugar

El Jardín de la gorda se busca, subiendo o bajando hasta la calle A entre 25 y 27 en la zona alta del más viejo Vedado. La cita es a las 5. El camino de acceso está abierto por un costado de la Casa de la Décima y, aunque ningún letrero así lo indique, tengan por seguro que van a ver cómo se cumple el lema que quien más y quien menos ha coreado alguna vez, que dice así:

“que entren todos, que caben cantidá”.

El jardín de la Gorda, como nacido de quien lo concibió, no es patrimonio suyo. Es el espacio que Sara busca –y encuentra siempre– con quién compartir. Del lado de allá, el conjunto pequeño de músicos que, encabezados por Pucho López, integran  el grupo habitual desde un formato que hace posible, desdoblarse en función de aquel estilo que el invitado o la idea de turno, elegidos por la anfitriona, impongan como pauta de calidad como para que los asistentes (que no son cualquier cosa) se vayan a casa teniendo bien claro que no hubo “invento”. Del lado de acá ocupando asientos, recostados a los muros o simplemente -que para eso son jóvenes-sentados de manera informal sobre el clásico suelo de cemento, usté y yo, este o aquella o los de más allá y -cuidadito– silencio, que no se escuche volar una mosca.

Tanto dijo la gorda que su patio era un jardín, que un día se le apareció una amiga cargada de macetas con plantas de buen tamaño como regalo. El milagro se hizo visible y palpable para quienes, de todos modos, se habían convencido de que en casos como éste, no es preciso ver para creer; que da lo mismo decir créalo o no lo vea o algo parecido, cuando la tarde del último domingo de cada mes no sólo promete sorpresas y delicias sino que, invariablemente, las cumple.

Y a ese lugar mágico llega RONALDO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ, no se lo pierdan.